La institución provincial colabora con el convento de San Antonio de Padua en la mejora del conejo gigante de España
28-Febrero-2026
El vicepresidente Joaquín Romera y la diputada Marina García han visitado el convento para apoyar una iniciativa que contribuye a preservar el patrimonio genético y a reforzar la actividad agroganadera tradicional
El reconocimiento internacional de esta raza de conejo se remonta al año 1921
La Diputación Provincial de Toledo ha aprobado un convenio de colaboración con el convento de San Antonio de Padua para apoyar un proyecto destinado a la difusión, selección y mejora de la raza del conejo gigante de España, una especie de gran valor histórico y genético que se encuentra en riesgo de desaparición.
Para reforzar esa colaboración, el vicepresidente, Joaquín Romera, y la diputada de Medio Ambiente, Agricultura y Ganadería, Marina García, han visitado el convento de San Antonio de Padua para comprobar los cuidados que las hermanas franciscanas de clausura dispensan a esta variedad de conejo para asegurar su preservación.
Mediante este acuerdo, la institución provincial concede una subvención directa de casi 3.000 euros que permitirá al convento llevar a cabo actuaciones orientadas al incremento del censo de animales, la conservación del acervo genético de la raza y el desarrollo de programas de cría selectiva.
La ayuda se destinará concretamente a la adquisición de 20 jaulas para conejos de engorde, necesarias para el correcto desarrollo del proyecto.
Joaquín Romera ha señalado durante su visita que “desde la Diputación de Toledo se destaca la importancia de colaborar con entidades que trabajan por la preservación de las razas ganaderas autóctonas y por el mantenimiento de las tradiciones ligadas al medio rural.
Y ha añadido que “apoyar este tipo de proyectos es apostar por la biodiversidad, la sostenibilidad y el equilibrio territorial de nuestra provincia”.
Por su parte, la diputada Marina García ha destacado que “la protección del conejo gigante garantiza no solo la calidad genética y productiva, sino también el relevo generacional y la continuidad de prácticas agroganaderas tradicionales”.
García ha remarcado que iniciativas como la del convento de San Antonio de Padua “demuestran que la colaboración entre instituciones y entidades locales es clave para salvaguardar nuestro patrimonio agropecuario”.
Los representantes institucionales han coincidido en que respaldar este tipo de iniciativas contribuyen no solo a la protección del patrimonio natural y genético, sino también al fortalecimiento del sector agroganadero y a la dinamización de las zonas rurales de la provincia.
El convento de San Antonio de Padua desarrolla desde hace años una labor destacada en la recuperación y mejora del conejo gigante de España, participando además en concursos, exposiciones y certámenes ganaderos que ayudan a dar visibilidad a esta raza y a fomentar su reconocimiento.
La colaboración de la Diputación refuerza este trabajo y pone de manifiesto el compromiso institucional con la divulgación, la sensibilización y la formación en materia agrícola y ganadera. Una cooperación que ya quedó manifiesta en la última jornada de Puertas Abiertas de la Finca El Borril, propiedad de la Diputación, con la palpitación y presencia de miembros de la Asociación.
Con este convenio, la Diputación Provincial de Toledo reafirma su apoyo a proyectos de interés público y social que contribuyen al equilibrio territorial, a la sostenibilidad del medio rural y a la conservación de elementos singulares del patrimonio agropecuario de la provincia.
La raza
La raza del Conejo Gigante de España mantiene características propias de las razas que participaron en su constitución: el tamaño, los caracteres de crecimiento y la calidad de canal provienen del gigante de Flandes.
La formación de sintéticos ha sido práctica habitual en las poblaciones comerciales, pero el Conejo Gigante de España sigue siendo la raza de mayor tradición y repercusión productiva en España hasta la llegada de las razas medias y los híbridos comerciales.
Su reconocimiento internacional se remonta a 1921, en el Concurso Internacional de París, y la raza se desarrolló como respuesta a la necesidad de mejorar el crecimiento para la cunicultura en corrales y jaulas primitivas.
Incluida en el Catálogo Oficial de Razas de Ganado como autóctona y amenazada, actualmente su cría en pureza se concentra en centros especializados, manteniendo viva una tradición de producción cárnica de calidad.

